¡Era una chaqueta!

Tal día como hoy el 25 de Septiembre del 2007... 
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Hace unos meses pude ver por Paramount Comedy la primera temporada de la serie Rockefeller Plaza. Como en aquella ocasión me lo pasé teta y acabo de ver que la van a reponer en Octubre, os obligo a que la veáis. Sí, os lo obligo. Seguimos aquí cuatro gatos, y en un entorno así me pongo mandón.
Aquí sus dejo un pequeño video. Necesitáis tener instalado el Divx Web Player para verlo. Os recomiendo verlo a pantalla completa, que se ve mejor que así reducido (y, total, tarda lo mismo en cargar).

Estoy hecho una mierda

Tal día como hoy el 22 de Septiembre del 2007... 
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Ay, ay, estoy estos días que no me levanto. Tengo músculos y lorzas agarrotados por igual. No me apetece apetecer nada. Es como si me hubiese caído en un marmita llena de cocido de garbanzos con botillo y estuviese en un estado de eterna modorra.
Hoy he escuchado más de cuatro horas de música en el Ipod; hasta que se le acabó la batería. He escuchado álbumes completos y canciones que detesto pero que por alguna razón tengo ahí metidos, sólo por la pereza que me daba buscar otra cosa. He escuchado música de los ochenta, música de películas de los ochenta, música de películas cutres de los ochenta. Sí, así de jodido estoy. En un momento de especial debilidad hasta creí que me gustaba Franz Ferdinand y me sentí desnudo sin unas gruesas gafas de pasta sobre mi nariz y orejas. Y eso que yo tengo una vista de águila. ¡Una vez incluso caí en picado sobre un conejo y me elevé por encima del paisaje con su cuello fuertemente aferrado entre mis garras!
He intentado rajar sobre Eli Roth, pero cada dos líneas se me iba la inspiración y se me cansaban los brazos. He intentado rajar sobre un montón de cosas más, pero siempre me pasaba lo mismo. Al final se me pasó por la cabeza que quizás debería escribir positivamente sobre algo, en plan alabanza más que crítica, y ser como esos por cuyos anos salen arcoiris y ositos de peluche. Ni Tarantino ni la caza del mono de la opción multijugador del Turok 2 de la Nintendo 64 ni el zumo de melocotón sirvieron para este propósito.
En fin, he pedido a Casa del Libro algunas de esas enfermizas novelas de Chuck Palahniuk a ver si me levantan el ánimo. Cuando las compré, hace como una semana, marqué la casilla que ponía “tiempo de transporte de 2 a 3 días”, así que las espero para de aquí a diez días. ¡Oh, Chuck! ¡Sálvame de mi aburrimiento!
Siento explayarme con estas tonterías propias del Twitter, pero es que cuando tienes diez visitas al día apetece ponerse íntimo…

I’m a lumberjack and I’m OK

Tal día como hoy el 21 de Septiembre del 2007... 
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Alacranes en el pasillo

Tal día como hoy el 16 de Septiembre del 2007... 
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La historia está llena de injusticias; de dolor, de opresión, de méritos no reconocidos, de sensibilidades maltratadas, de víctimas olvidadas, de monstruos premiados por su crueldad. El Universo no se guía por ningún tipo de principio de retribución, no castiga a los malos por sus maldades ni premia a los buenos por su bondad, por más que mucha gente así lo crea, y lo espere, y lo anhele, y cuando no le llegue, se lo invente. Vivimos en un lugar salvaje e inhóspito, lleno de egoísmo e insolidaridad; el Euribor sube, el pan sube, los huevos suben, la leche sube, y el payaso que contrataste para la fiesta de cumpleaños de tu hijo quizás sea pederasta. Si te suicidas, todo un poblado de niños desnutridos podrá cenar caliente esta noche.
El mundo apesta y no lo podemos soportar. Inventamos y sacralizamos ídolos, y luego nos enfurecemos cuando hacen siete secuelas de mierda en el mismo puto papel y con la misma expresividad que Megan Fox pero sin sus curvas. Sí, estoy hablando de Pinhead, ese maldito Cenobita que los amantes de la Nueva Carne, el cuero y los cubos de Rubrik han encumbrado.

Todo depende de con qué ojos mires la película. La elección de Pinhead como representativo de la saga Hellraiser está en consonancia con críticas como éstas:

«Combinando la estética de la cultura sadomasoquista con una etérea e inexplicable belleza, las creaciones de Barker reflejan la experiencia sensual en sus extremos. La dicotomía placer-dolor puede ser molesta para algunas personas, pero el ver esta idea encarnada en un grupo de criaturas que producen en el espectador un similar efecto de atracción-repulsión es ciertamente impactante, y claro testimonio de que, a pesar de ser un director novicio, Barker tenía perfectamente definidas las metas de la película, a pesar de sus ocasionales traspiés dramáticos.»

Pablo del Moral

«Dos cosas son las que hacen de esta película un clásico. La primera de ellas es sin duda su estética, un elemento muy cuidado en todas las películas de Clive Barker. Desde la enigmática forma de la Configuración (ya en sí misma todo un icono del género fantástico) hasta la apriencia sexualmente ambigua y fetichista de los Cenobitas, el mundo de Hellraiser se nos presenta como un lugar oscuro pero a la vez hermoso. La obsesión por los piercings, la profanación de la carne por el metal y la plasmación visual del dolor constante es algo que está presente en toda la película, y ciertamente ayuda mucho el hecho de que, incluso tras casi veinte años de su estreno, los efectos especiales sanguinolentos están muy bien hechos (la secuencia en la que vemos a Frank Cotton regenerarse a partir de una mancha de sangre en el suelo sigue siendo tan increíble como entonces), si bien algunos efectos digitales del final (rayos eléctricos más que nada) son sumamente cutres.»

Horas de oscuridad

Pero si eludimos la desorientación que tanto pezón agujereado puede causar y vemos la película como una producción cutre de finales de los 80, con muchos FX gore y mujeres con hombreras y el pelo cardado, sin duda el personaje más relevante es aquél que, a falta de un nombre mejor, hemos apodado El Alacrán.

No me digáis que no es una cucada verlo retozar por ese pasillito. No hay duda de que él y la protagonista se están timando.