Guitar Hero vs Rock Band

Tal día como hoy el 3 de Mayo del 2010... 
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Dos titanes de la procrastinación enfrentadosMe he dado cuenta recientemente de que, vaya, tengo una categoría de videojuegos en este mi exitoso y transitado bleug pero que sólo he hablado y alabado al gran Super Bomberman 2, ante el que todos, por cierto, deberíais postraros demostrando vuestra sumisión.
Antes podía encontrar cierta excusa a mi falta de uso de dicha categoría porque apenas tocaba un videojuego; pero desde hace aproximadamente un año esto no es así. De modo que me he decidido a enmendar aunque sea mínimamente esta injusticia, que me quita el sueño por las noches y me deprime por las mañanas, que no dormir, sea cual sea la causa, es muy jodido, comparando dos sagas de videojuegos de temática musical que en los últimos tiempos se han hecho muy famosas: Guitar Hero y Rock Band.
No voy a extenderme mucho, que se me está cansando la tecla: Rock Band es indubitablemente mejor que Guitar Hero, pese a contar con una saga menos extensa o quizás precisamente por eso. Y ahora explicaré por qué creo que esto es así.

Pero antes, ¿de qué cojones va todo esto, por qué estoy borracho y desnudo y cómo se juega?

Bien, como he señalado más arriba, se trata de videojuegos musicales. Aspiran a imitar la sensación de tocar un instrumento pero sin la dificultad que esto normalmente conlleva, cambiando cuerdas y acordes imposibles por botones de colores integrados en el traste de un periférico de plástico con forma de guitarra. Aunque inicialmente sólo se “tocaba” la guitarra, en versiones posteriores se han añadido el bajo, el micrófono y la batería.
Con una canción de fondo y siguiendo, con mayor o menor fortuna, su ritmo, una serie de notas de colores, indicativas de qué botones debemos pulsar en nuestro periférico, se suceden en la pantalla. El objetivo es pulsar dichas notas en el momento justo. Aunque la mecánica es simple como el mecanismo de un botijo el juego es, no obstante, muy adictivo, y recuerda mucho a aquellos juegos musicales de finales de los noventa, tipo Dance Dance Revolution, cortados por el mismo patrón pero con la intención no de imitar un instrumento sino un baile. Hay diferentes retos y modos, posibilidad de tocar con hasta cuatro personas en una misma pantalla, desbloquear (pero, sobre todo, comprar) canciones y, en fin, personalizar a tus personajes y tu grupo de música. Cada juego incluye unas ochenta canciones, lo que no está nada mal, pero hay infinidad de temas más que se pueden adquirir previo desembolso económico; bastante caras, por otro lado. Si algo cabe achacarles, sobre todo a las últimas entregas, es precisamente el decantarse por ofrecer mucho extra de pago y poco o nada que te premie a seguir jugando una vez acabado el repertorio, que te anime a repetir y obtener una puntuación o un porcentaje de aciertos mayores. En los primeros Guitar Hero, al menos, se desbloqueaban una cantidad no desdeñable de canciones que luego podías adquirir en la tienda con el dinero ganado en el propio juego; pero esto parece ya no ser así y en los últimos Rock Band o Guitar Hero todo el repertorio del disco está disponible desde el inicio.

Juego a cuatro en Guitar Hero 5


La dificultad se incrementa a medida que avanzas en el modo principal o, por así decirlo, el modo historia, comenzando con canciones lentas y sencillas para terminar con algo rápido y endemoniado. El nivel es, por lo general, bastante aceptable hasta llegar al tramo final. Es en estos momentos cuando verdaderamente le encuentras uso a todos los trucos que se enseñan en los tutoriales, como los hammer ons y pull offs, y comprendes que la energía estrella o el “éxtasis”, como lo llaman en Rock Band, sirve para algo más que para ganar más puntos. Actualmente me manejo relativamente bien con la guitarra y el bajo (no tengo ni batería ni micrófono; y aunque tuviese micrófono tampoco lo usaría porque el karaoke es el demoño) en experto, pero no he podido terminar la gira del primer Rock Band en esta dificultad por la complejidad de los temas últimos. (Terminé en difícil pero aun así el tema final era realmente una locura). Si queréis ver hasta dónde llega la demencia de los desarrolladores os recomiendo que busquéis la última canción del Guitar Hero III en experto en You Tube. (Venga, va, os lo pongo yo: locura y demencia; masacre y aniquilación). No he tenido el placer de jugarla y espero no tenerlo nunca.

El juego on line, los malditos niños rata y el afán metalero

Si algo tienen estos títulos es un enfoque tremendo al juego en línea. Por desgracia, y quien haya jugado en Internet con desconocidos sabrá ya, estas partidas suelen convertirse en una insufrible casa de putas con “niños rata” dando el coñazo por micrófono y pidiendo insistentemente canciones a los demás jugadores o profesionales del plástico sin vida social ni empatía que escogen los temas más complicados, duros, largos e insufribles de todos; a destacar una canción de más de catorce minutos en el último Guitar Hero.

Guerra y destrucción: dirimiendo quién es el mejor

Durante las últimas semanas he estado dándole duro a estos jueguecitos de guitarrita de plástico; comencé con el Guitar Hero II, que era el que me regalaban con el instrumento, y seguí con sus hermanos Guitar Hero 5, Guitar Hero: Smash Hits y Guitar Hero: Metallica. Destacable este último pese a no contar con algunas de sus más míticas canciones e incluir versiones tocadas por otros grupos de temas como Turn the page, que se transforma para la ocasión en lo que era originalmente: country; o, lo que es lo mismo, no-heavy y, por lo tanto, discordante con el resto del repertorio. Pero salvo esto, como digo, es el que más he disfrutado de todos los Guitar Hero. (Ayuda también el hecho de que pasé buena parte de mi adolescencia escuchando casi exclusivamente a este grupo).
De los restantes, el Smash Hits es un refrito con canciones de los anteriores Guitar Hero, hasta el cuarto aunque muy principalmente del segundo. Al Guitar Hero II se le notan los años sobre todo por la laxitud de opciones y modos de juego y, en cuando al quinto, cuenta con un gran y variado repertorio musical y muchos modos, pero tiene una presentación extraordinariamente caótica. De entre todos me quedaría, sin dudarlo, con el dedicado a Metallica.

Batería, guitarra, bajo y micrófono en Rock Band

En lo que se refiere a la saga Rock Band, y a la espera de poder probar el Lego: Rock Band, he podido echarle el guante a sus dos capítulos canónicos y al dedicado a Los Beatles, el cual se hace algo aburrido debido a su lento y poco cañero repertorio musical. Pero de todos modos, el The Beatles: Rock Band, que fue al primero que jugué, me mostró algo que me gustó mucho más que en los anteriormente mencionados Guitar Hero: limpieza y sencillez en la presentación; un gran apartado gráfico y artístico; mejor y más simple disposición de opciones e información de juego en pantalla; y retos y recompensas más allá del repetir hasta la extenuación la misma canción para clavarla y que expanden la vida del título.
Pero aun así, no dejaba de sentirme algo decepcionado porque si bien este Rock Band le daba sopas con hondas en casi todos los aspectos a los Guitar Hero que había probado, no lo hacía en el más importante: el repertorio de canciones. Algo que se enmendó con la feliz llegada a mis manos de su primera y segunda entregas. Si bien las canciones que componen unos juegos y otros pueden gustar más o menos y, no voy a ocultarlo, a mí me gustan más las de estos Rock Band, lo que me encontré en ellos fue la variedad que, dada la temática del anterior, centrado exclusivamente en la música de los Beatles, antes no había y que es un valor reseñable independientemente de la particular filia que tengamos hacia el repertorio de canciones en conjunto.
Así pues, ya tenía por un lado lo “bonito” del Rock Band con la variedad y calidad musical esperadas. ¿Y qué hay a nivel jugable? ¿Son exactamente iguales ambos juegos? Pues son muy similares; desde luego la mecánica es la misma. Pero, en mi opinión, está mejor implementada en los Rock Band. De hecho, si aprendí verdaderamente a jugar y manejarme con dificultades más elevadas que la normal de toda la vida de DIOS fue gracias al Rock Band 2. Pasar de normal a dificil o de difícil a extremo en los Guitar Hero es casi traumático, pareciendo que sólo se añaden notas y velocidad al conjunto sin hacerlo más coherente con la canción que suena de fondo. Al final lo que tienes es un rosario caótico de notas que no se adecúan todo lo bien que uno se esperaría a la melodía que acompañan. En el Rock Band no es así y, de hecho, “tocar de oído”, es decir, guiarte por la música para ciertas partes de la canción como las sucesiones rápidas de notas donde el ritmo que suena determina la frecuencia con la que rasguear, es más sencillo en dificultad extrema que en difícil o normal. (Aunque, bueno, en normal no tiene tanto problema porque las notas pasan relativamente lentas y no se suelen dar grandes acumulaciones, que sí aparecen en otras dificultades).

En definitiva, lo que he dicho al principio: el Rock Band me gusta mucho más que el Guitar Hero; le veo menos lagunas, una interfaz sencilla y agradable y una jugabilidad más conseguida.

Semidesnudo completamente gratuito

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Tal día como hoy el 18 de Abril del 2010... 
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Imagen personal. Conviene educar a los hijos en la diferencia para que sepan que el comportamiento sexual de los chicos es distinto al de las chicas, ya que ellos tienen unos despertadores sexuales que son básicamente visuales. Así, al ponerse ciertas minifaldas o escotes pueden provocar sin quererlo situaciones desagradables para ellos y para ellas mismas.[1]

Misión, “la revista de suscripción gratuita más leída por las familias católicas de España”, que por alguna extraña razón llega todos los meses a mi buzón, nos enseña el valor de la educación diferenciada. Recuerda, católico amigo: cómele suficientemente la oreja a tu descendencia femenina si no quieres que te salga un poco puta.

[1] Barajas, I., “Niños y niñas”, Misión, 15, 2010, p. 21; enlace directo al PDF.

El primer superhéroe español

Tal día como hoy el 15 de Abril del 2010... 
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¡Esta noche manda mi polla!


Vía @Roberto_Pastor.