Watching the Watchmen
Mis drugos y yo aguardamos expectantes, excitados y algo meditabundos; esperamos, mientras nos tomamos un revigorizante vaso de leche plus, otra bonita sesión de ultraviolencia. Esta vez no tendremos que huir de la milicienta pues no pretendemos romper quijoteras sino videar Vigilantes.
Ya contaré cuando vuelva. O no.











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