Avatar
Hoy he visto Avatar y creo que las descripciones que encontraréis por ahí sobre ella serán al menos parcialmente acertadas: una historia contada mil veces.
A mí no me gustó nada, pero nada de nada. El efecto en 3D es resultón pero si la película no pone de su parte más que grandeza visual mal vamos. Entre el sopor y la angustia de sus más de dos horas y media, pasa de una historia parcialmente predecible a una historia completamente predecible.
Atrapado como estaba en un cine lleno de gafas de pasta, en más de una ocasión pensé en levantarme e irme; pero me ocurre como con todo: ¿y si me voy y a partir de ahí la película toma un giro interesante? Las ganas de evasión se acrecentaban cuando alguien soltaba una risita cómplice ante un chiste repetido en infinidad de ocasiones en la historia del cine. ¿En serio no tenían tiempo de currarse un guión en condiciones en doce putos años? Ya no digo algo que sea la repolla, sólo que sea… aceptable.
Me gusta la filmografía de ciencia ficción de
Nada más comenzar los créditos las palabras que le espeté a mi acompañante fueron: “Pero qué soberano coñazo. Larguémonos de aquí”. Y mañana si tengo tiempo y ganas igual adecento la entrada con alguna imagen y le añado algo más de sustancia a la crítica.
Ya es mañana y por aquí vamos a seguir.
Quizás leáis sobre la increíble fauna de Pandora, el planeta en el que transcurren los acontecimiento. Ésta se reduce exclusivamente a añadir miembros y pintar de forma extravagante especies muy terrestres y además nada alejadas de lo cotidiano, como pueden ser perros o caballos. Haces más grande esto; le pones brillantina a esto otro; aquí luces de colorines; y, ¡voilá! Nada que sorprenda. Como sucede en muchas ocasiones puede que en este caso se valore más el trabajo que cuesta representar algo, al estar este algo muy detallado, que el resultado en sí, que es lo más simplón que te puedas echar a la cara.
La trama es una de indios contra españoles saqueadores, con toques de Nueva Era, de conexión con la Madre Tierra (Madre Árbol en este caso), con loas ecólatras sobre la salvación de la Naturaleza más como entidad divina que como recurso que no debemos extenuar, con sus misticismos y sus saltos y soluciones mágicas. No es solamente que sea previsible hasta la obscenidad; también introduce elementos una y mil veces vistos, moralina barata y puerilidad injustificada.
En fin, lo dejo que ya empiezo a supurar.
Pedro Amorós no decepciona
«Mira, yo soy de los que piensa que la energía ni se crea ni se destruye, sólo se transforma [...] Y esto, en realidad, tiene mucho que ver con el sentido de la parapsicología en cuanto a un lugar infestado, o no, por una razón sencilla: porque, si realmente los seres humanos conviven en un ambiente, un lugar misterioso donde realmente están pasando una serie de penurias, una serie de emociones fuertes, traumáticas incluso, y de repente la persona fallece, ¿en qué se transforma la energía?»
Pedro Amorós , erudito parapsicólogo.
La perla bruta, basta, hiriente, que podéis leer ahí arriba es obra del parapsicólogo, por llamarlo de alguna manera, Pedro Amorós, quien la verbalizó frente a un hierático Bruno Cardeñosa el pasado trece de diciembre en el programa de televisión Lo que sé del miedo. ¿Que no me creéis? No os preocupéis, que lo tengo en vídeo. (Créditos para zombietoads, que grabó y subió el programa completo al cual pertenece este corte).
Manifiesto: En defensa de los derechos fundamentales en Internet
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.










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