Avatar
Un día como hoy el 19 de Diciembre del 2009...
Archivado en En Cinemascope
Hoy he visto Avatar y creo que las descripciones que encontraréis por ahí sobre ella serán al menos parcialmente acertadas: una historia contada mil veces.
A mí no me gustó nada, pero nada de nada. El efecto en 3D es resultón pero si la película no pone de su parte más que grandeza visual mal vamos. Entre el sopor y la angustia de sus más de dos horas y media, pasa de una historia parcialmente predecible a una historia completamente predecible.
Atrapado como estaba en un cine lleno de gafas de pasta, en más de una ocasión pensé en levantarme e irme; pero me ocurre como con todo: ¿y si me voy y a partir de ahí la película toma un giro interesante? Las ganas de evasión se acrecentaban cuando alguien soltaba una risita cómplice ante un chiste repetido en infinidad de ocasiones en la historia del cine. ¿En serio no tenían tiempo de currarse un guión en condiciones en doce putos años? Ya no digo algo que sea la repolla, sólo que sea… aceptable.
Me gusta la filmografía de ciencia ficción de
Nada más comenzar los créditos las palabras que le espeté a mi acompañante fueron: “Pero qué soberano coñazo. Larguémonos de aquí”. Y mañana si tengo tiempo y ganas igual adecento la entrada con alguna imagen y le añado algo más de sustancia a la crítica.
Ya es mañana y por aquí vamos a seguir.
Quizás leáis sobre la increíble fauna de Pandora, el planeta en el que transcurren los acontecimiento. Ésta se reduce exclusivamente a añadir miembros y pintar de forma extravagante especies muy terrestres y además nada alejadas de lo cotidiano, como pueden ser perros o caballos. Haces más grande esto; le pones brillantina a esto otro; aquí luces de colorines; y, ¡voilá! Nada que sorprenda. Como sucede en muchas ocasiones puede que en este caso se valore más el trabajo que cuesta representar algo, al estar este algo muy detallado, que el resultado en sí, que es lo más simplón que te puedas echar a la cara.
La trama es una de indios contra españoles saqueadores, con toques de Nueva Era, de conexión con la Madre Tierra (Madre Árbol en este caso), con loas ecólatras sobre la salvación de la Naturaleza más como entidad divina que como recurso que no debemos extenuar, con sus misticismos y sus saltos y soluciones mágicas. No es solamente que sea previsible hasta la obscenidad; también introduce elementos una y mil veces vistos, moralina barata y puerilidad injustificada.
En fin, lo dejo que ya empiezo a supurar.
8 comentarios
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jeje, queda claro entonces que es un poco predecible y que eso se nota nada más empezar, como titanic, habrá que verla aunque sea para echar de menos algún alien o terminator
Predecible es poco. Un generador de tópicos como el que hay de novelas de Dan Brown podía perfectamente haber escrito el guión.
Pertenecen ustedes dos aún -como yo, de hecho- a la generación que creció pensando que las películas en particular y los cosos culturales en general, se los sacaban los artistas e intelectuales y gentes del kinematógrafo del sobaco para “contar algo”, narrar una historia, o sea… Dejen que pasen unos años y la generación que sube, que no ha mamado otra cosa que leche en polvo e imagen digitalizada, empiece a cotizar… ¡ENTONCES SÍ QUE SE VA A CAGAR LA PERRA, MENDIÓS!
Por cierto… ¿qué hay de lo mío? XD
Lo suyo está aquí a mi ladito preparado, pero he creído conviente esperar a que pasen estas fechas tan entrañables para que Correos no sodomice impunemente el envío entre el tumulto de paquetes. Estoy pensando en añadirle alguna cosita más para solaz suyo y regodeo propio, así compenso un poquito la demora.
Es que a quién se le ocurre…
Cuatro palabras: Alita, ángel de combate.
Cuatro bellas palabras. Pero creo que van a ganar estas: ‘Avatar 2′.