Beyond the door
Un día como hoy el 18 de Abril del 2008...
Archivado en En Cinemascope
El otro día tuve la desgracia de perder mi tiempo viendo esta película, una producción italiana de mediados de los setenta hecha con el fin de aprovechar el tirón de
La película comienza como comienzan y acaban las buenas películas: con un desnudo gratuito. Pero gratuito de verdad. La ninfa que muestra sus poco generosas ubres no aparece más, ni el acto es algo que esté relacionado ni tangencialmente con la historia que se va a contar después. Ni siquiera se muestra chicha más tarde. Está ahí pues… ¿por qué no? Para estas cosas no se necesitan buenas razones.
La cosa ésta la vi en inglés y en un ambiente festivo poco dado a agudizaciones sensoriales de ninguna clase. Vamos, que no me enteré de una mierda. Y mucho menos al final, donde la desesperanza me angustiaba tanto que pensé en suicidarme clavándome la espada del
Sé que sale una rubia con hijos monísimos y rubísimos, el peque aficionado a la sopa de tomate
La sinopsis levantó expectación por aquí, y no voy a ocultar que se esperaba con ansia que el crío en lugar de dar pataditas lanzase algún hadooken o algo así. El hecho de ser un rip-off de El exorcista ya nos dejaba bien claro que la voces guturales, los vómitos verdes, las magulladuras faciales, los labios resecosos, las levitaciones y pajas de esas iban a hacer acto de presencia; pero también se esperaban algunas cosas típicas de la películas de explotación setenteras, italianas, de terror y bajo presupuesto. Y al final, ná. Ni siquiera el crío cuando nace tiene pegada.
En fin, menuda mierda. Joder, si hasta hubiese preferido ver una de

4 comentarios
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Ver estas basuras desencrosta el colón, hombre, de vez en cuando hay que dedicar unas horas a la higiene intestinífera y la evacuanción zetosa, mendiós!
PD: Qué lástima que viva usted tan lejos, menlhostia!, podríamos intercambiar flims…
Las deyecciones provocadas por producciones como ésta han de ser necesariamente dolorosas; sobre si son o no saludables para cólones, intestinos de varios grosores y longitudes y cosas de esas que forman nuestra rica y asquerosa vida interior, pues eso ya no lo sé. Hay veces en que el dolor pierde su sentido evolutivo, y quién sabe si ésta será una de ellas.
Por cierto, ya le estoy subiendo la cosa esa tailandesa de caníbales y tal. Mi conexión es una mierda, al vivir en un pueblo de mala muerte a cien metros de Valladolid capital, así que el tema va despacito.
Me avise y tenga al tanto del tema, PiscoTxema, y me escriba algo más, hombre, que anda como depauperado, mendiós!
Estoy un poco espeso últimamente. Sólo me salen cosas suaves, esponjosas, con aroma a canela y regusto dulzón. Y para escribir eso, mejor me callo.