Darkly Dearly Dexter
Aprisa y corriendo me he leído sendas dos novelas en castellano de
Sobre la primera, El oscuro pasajero, destacar que la traducción me parece una patata. Se pierde mucho de la ironía y mordacidad de Dexter, que aparecen repentinamente y con agrado en la segunda. Es en este primer libro en el que se basa la primera temporada de la serie, pero hacia la mitad la historia cambia radicalmente. Los seguidores del Dexter televisivo quizás se sorprendan del final… no como yo, que comencé a leer el segundo hace meses y me comí un spoiler como una casa en las dos primeras páginas. (Avisaos quedáis). A destacar que Dexter es el narrador de ambas historias y, consecuente con la excelente imagen y el especial aprecio que se tiene y lo extraordinariamente insustituible que le parece su existencia, ninguno de los otros personajes luce con especial brillo.
La segunda novela, Querido Dexter, ya con nuevo y más comprometido traductor, que hasta deja unas cuantas notas al pie explicando ciertas referencias a la cultura norteamericana que se nos perderían por aquí, se desliga casi completamente de la serie televisiva.
En definitiva: mejor la segunda que la primera, pero recomendables ambas.

Urkullu acertó
Ganó el mejor.

Igualdad de oportunidades
Rubias, Era importante. Por alguna razón es la clase de dato que la policía suele pasar por alto, pero que siempre llama la atención a alguien como yo. Quizá no pareciera políticamente correcto: las niñas de pelo y piel morena deberían tener las mismas oportunidades de ser secuestradas, violadas y después destrozadas frente a una cámara, ¿no creen?[1]
[1] Lindsay, J., 2005, El oscuro pasajero, Urano, Barcelona, p. 141
¡Zi ez una fieghzta!
Si haces reír a una chica, si ve que no te avergüenzas, te la has ganado.
Antológico
Lo que me he podido reír con este anuncio…











Entradas