Godzilla contra Mechagodzilla
Conversación real entre dos personas adultas, con estudios superiores y, una al menos, con carnet de tipo B1.
—Mechagodzilla vencería a Godzilla; indudablemente. Es una versión mejorada del monstruo creada para destruirle. Y además de su diseño específico, es un robot: carece de las debilidades de los seres vivos, como el agotamiento progresivo.
—Tienes razón: es un robot, lo que conlleva muchas ventajas; pero quizás esa sea también su debilidad. Quizás no disponga de la versatilidad suficiente como para adaptarse a sucesos inesperados creados por un ser vivo. Quizás la capacidad de decisión de Godzilla acabó con él y su rígido algoritmo.
—¿Y qué margen de decisión tiene un reptil gigante como Godzilla? Eso es absurdo.
—Y puede que ése sea nuestro problema: que minusvaloramos a Godzilla; que lo menospreciamos como sintiente, lo encorsetamos en una categoría incorrecta y le llamamos monstruo y nos mofamos de él. Puede que por eso ataque Tokio, invadido por la rabia y la incomprensión.
Scott Pilgrim feat. Bomberman
Recorte del tercer tomo de
Olimpita
‘Croslovifílico’ es difícil de deletrear
Leyendo la versión en castellano del tercer volumen de
Como gente de bien que soy envié la siguiente consulta a la RAE:
Recientemente he leído en una traducción de un texto inglés la palabra ’sofomórico’, que no está recogida en el DRAE ni en ningún otro diccionario que haya podido consultar. El término original en inglés, ’sophomoric’, al parecer es un cultismo para referirse a la inmadurez intelectual y también a quienes se encuentran a mitad de su carrera universitaria.
Desde entonces lo he visto, aunque tímidamente, en alguna otra ocasión. Querría saber si el uso en castellano de este término es correcto.
Que fue respondida con cierta celeridad del siguiente modo:
En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información:
Aunque, en efecto, resultaría la adaptación española más lógica, sin embargo la equivalencia de la voz inglesa no está consolidada ni difundida en nuestra lengua, apenas se documenta más que excepcionalmente –unos 60 usos en Google, por ejemplo–, ni figura en nuestros bancos de datos ni en diccionario alguno a nuestro alcance, por lo que este servicio no puede recomendar el uso de una forma que no sería sino un mero calco, una mera traslación sin apenas uso en nuestra lengua.
Reciba un cordial saludo.
Y ahora me surge la duda: si vas a utilizar un término que no sólo no aparece en ningún diccionario castellano sino que además tiene un uso extraordinariamente marginal y cuyo significado es imposible deducir por el contexto, ¿no convendría una nota aclaratoria a pie de página?













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