‘Croslovifílico’ es difícil de deletrear

Un día como hoy el 5 de Febrero del 2010... 
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Leyendo la versión en castellano del tercer volumen de Johnny, el maniaco homicida, que hasta el momento no había podido catar, aparecieron en mi campo visual un par de palabras que no me sonaban de nada y que, como individuo preocupado por su formación, decidí apuntar para cerciorarme de su significado más adelante. Éstas eran ‘excruciante’, que resultó ser un término portugués cuyo equivalente español sería “lancinante” o “doloroso”, y ’sofomórico’, que arrojaba unos cuantos resultados en Google que no permitían adivinar a qué podría hacer referencia. Le seguí la pista al término en inglés, o al menos a cómo creía yo que se escribiría en inglés, y resultó que su uso era muy específicamente estadounidense: algo así como “estudiantes universitarios de segundo año”; también significaba “inmaduro” o presumido intelectual al que le falta media hostia.
Como gente de bien que soy envié la siguiente consulta a la RAE:

Recientemente he leído en una traducción de un texto inglés la palabra ’sofomórico’, que no está recogida en el DRAE ni en ningún otro diccionario que haya podido consultar. El término original en inglés, ’sophomoric’, al parecer es un cultismo para referirse a la inmadurez intelectual y también a quienes se encuentran a mitad de su carrera universitaria.

Desde entonces lo he visto, aunque tímidamente, en alguna otra ocasión. Querría saber si el uso en castellano de este término es correcto.

Que fue respondida con cierta celeridad del siguiente modo:

En relación con su consulta, le remitimos la siguiente información:

Aunque, en efecto, resultaría la adaptación española más lógica, sin embargo la equivalencia de la voz inglesa no está consolidada ni difundida en nuestra lengua, apenas se documenta más que excepcionalmente –unos 60 usos en Google, por ejemplo–, ni figura en nuestros bancos de datos ni en diccionario alguno a nuestro alcance, por lo que este servicio no puede recomendar el uso de una forma que no sería sino un mero calco, una mera traslación sin apenas uso en nuestra lengua.

Reciba un cordial saludo.

Y ahora me surge la duda: si vas a utilizar un término que no sólo no aparece en ningún diccionario castellano sino que además tiene un uso extraordinariamente marginal y cuyo significado es imposible deducir por el contexto, ¿no convendría una nota aclaratoria a pie de página?

2 comentarios

  1. Seguramente, si las editoriales hicieran ediciones de calidad.

    Gerardo nos ilustró un tal 6 de Febrero...     

  2. Sólo uno de cada cien (o mil) tiene la inquietud suficiente como para molestarse en buscar en un diccionario las palabras que no conoce en un diccionario -entre ellos usted, ¡y sólo uno de cada cien mil consulta a la DRAE!-, de modo que, usted comprenderá, una nota al pie para tan estrecha franja de curiosos individuos es empresarialmente una ruina.

    Tan cierto como es que si por la RAE fuese aquí todavía andaríamos hablando en la lengua de Lope de Vega, mendiós!

    Don Javier nos ilustró un tal 7 de Febrero...     

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