El Sueño de Hierro
Un día como hoy el 16 de Febrero del 2009...
Archivado en Cosas con tentáculos, Ex libris
Pues nada, oyes, que ahora me da por escribir reseñas de libros en el Facebook y al final, cuando termino, me digo: “Joder, si tiene el formato justico, justico para una entrada en el bleug ése que abandono por temporadas”. Y aquí la he traído; liberada para el mundo, otra reseña. En esta ocasión de un libro quizás menos polémico que el anterior:
El Sueño de Hierro
Una novela de ciencia-ficción crítica con las novelas de ciencia-ficción, como afirma el autor en un ensayo posterior recogido en la reedición de AJEC.
El libro es una ucronía que recoge la novela que habría escrito Hitler («El Señor de la Esvástica») de haber emigrado a EEUU y cultivado el género de ciencia-ficción en lugar de dirigir el partido Nazi. En ella se pueden observar paralelismos con la historia del Tercer Reich además de, como relata una falsa crítica al final de la misma, una demente escalada de violencia y la descripción de las más extremas y fantasiosas acciones por la “pureza de la raza”.
El «Verdadero Hombre»
En su camino de dolor y destrucción de «Cara Huevos», «Pieles Azules» y otros mutantes degenerados, Haggar y sus consejeros se congratulan de la celeridad, economía y «humanidad» del exterminio de éstos, posibilitado por la excelencia de la ciencia Heldon. Será esta ciencia superior y rápidamente desarrollada la que permitirá, a una población de «Verdaderos Hombres y Mujeres» marcados por el estigma de la contaminación como última y macabra acción «Dom», replicarse de forma eficaz y asexuada y generar una nueva humanidad pura y perfecta con la que conquistar el espacio, colofón de un depravado y enajenante delirio nazi.
3 comentarios
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Hacía tiempo que no me desternillaba con un libro como me partí la caja con este “Sueño de Hierro”, que es la lefa, mendiós!
Novelo que, considero, debería ser lectura recomendada en escuelas e institutos, y no la moñada esa del niño del pene de rayas o el violín de “Auswich”. He dicho.
Celebro que le gustase la ofrenda.
Hail Jaggar!
Nadie más comentando nada sobre tan magna opus de la literatura antipativesca… Mendiós! que no está la miel hecha para la boca del ásnido.
Es que este bleug es un puto desierto. De vez en cuando le digo a mi madre que entre para hacer bulto y todo.