La Jungla 4.0

Un día como hoy el 11 de Septiembre del 2007... 
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Portada de La Jungla 4.0Estaba jugando a unos scrolling shooters con el MAME y me he preguntado: “¿qué puede ser una buena guinda para coronar toda esta destrucción sin sentido?”. Así que me he visto La Jungla 4.0.
Lo del 4.0 es la coletilla geek que se le ha dado a la película fuera de EEUU. Porque es que los ordenadores, la informática, los juaquers y todo eso son casi el tema central. Casi, digo, porque el tema central es la masacre y la destrucción indiscriminadas (esto es al fin y al cabo lo que diferencia a buenos y a malos: los malos matan a todos mientras que los buenos sólo matan a unos cuantos que entren dentro de un comedido criterio).

La peli es como cualquier otra de la saga de Jungla de Cristal: los malos mueren a puñados entre los comentarios ácidos de Bruce Willis, que está en casi permanente contacto con el Final Boss, a quien da cuenta de sus hazañas mientras se carcajea en su cara. Sí, vale, secuestran a su hija y eso quizás le podría haber cortado un poco el rollo… pero qué va, en realidad se la trajo floja. Puso ojitos cinco segundos e hizo, posteriormente, un par de comentarios chorras. Ahí se quedó la cosa.

Los hackers son como los de siempre, también. Tíos capaces de hacer cosas increíbles y dominar el mundo desde su Pentium con conexión robada (es que si no robas la conexión a Internet no eres hacker ni eres nada, hombrepordioscoñoostiasya) y con la pantallita llena de ventanas y un montón de números y letras corriendo por cada una. Hoy día ya nadie pilla lo del resplandor verdoso de Matrix como algo típico de los ordenadores. Si no le pones Mac OS X y un icono grande del Ipod se te descolocan. Lo verdaderamente geek hubiese sido que el malo lo hiciese todo desde un Spectrum conectado a un televisor de tubo de 14 pulgadas, con una porno de fondo y una pizza a medio comer en una mesa de esas del teletienda.
Willis es un tío ya entradito en años, y no está lo que se dice muy al día de las nuevas tecnologías, así que necesita la ayuda de un hacker, pero de los buenos. La diferencia entre los hackers buenos y los malos es que los malos están fibraos y llevan pistolas y los buenos coleccionan figuras de McFarlane y viven con sus madres. Uno de esos hackers bienhechores es Kevin Smith, que desde lo de Jersey Girl ha hecho que el Universo adelgace a su alrededor y se está dejando decrecer el pelo. A pesar de hacer de un onanista jugador del World Of Warcraft calvo, gordo y sin amigos, su participación es más digna que en Daredevil.

Al final McClane los mata a todos, salva el mundo, o el país, o el oro, o algo de eso, y a la chica… aunque no llegan a intimar porque la chica es su hija y, en fin, en esa parte de EEUU sería algo raro. Ah, sí, bueno, esto es un spoiler

No sé, a mí me ha gustado. Aunque la hija de McClaine está más buena en Death Proof. Creo firmemente que es un dato a valorar seriamente cuando te planteas ver una película de esta clase; es esto o una porno.

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