La razón estrangulada

Un día como hoy el 13 de Febrero del 2009... 
Archivado en Ex libris, Marranos en guerra

He publicado una reseña de este libro, escrito con pericia y maestría, según algunos, por Carlos Elías, y que leí hace un par de meses, en Facebook; y como me ha quedado bonita y lo suficientemente larga como para merecer una entrada de este sucio y menesteroso bleug, pues aquí la dejo.

Portada de 'La razón estrangulada'La razón estrangulada
A pesar de tocar un tema atractivo y preocupante, el autor peca de paranoico señalando como culpable a todo el que se le cruza por delante.
No ofrece sustento suficiente para su tesis, que no pasa de ser una conjetura bastante lamentable, y en un absoluto y demencial arranque de vehemencia interpreta mal a filósofos de la ciencia como Popper o Lakatos, etiquetándolos como posmodernos y acusándolos de ser unos resentidos que odian la ciencia.
El resentimiento es, según Elías, lo que primordialmente mueve a los académicos de sociales y humanidades, quienes atacan sistemáticamente y con mala fe la ciencia al haberse visto imposibilitados para entenderla. Lo de que ‘atacan’ a la ciencia ha de leerse de una forma extensa; más bien critican la imagen ingenua de la ciencia que tiene el autor.
Como punto positivo, pues quizás podríamos destacar que ofrece descripciones sobre la labor científica valiosas para quienes son ajenos a ella; hace revisión y crítica de algunas publicaciones científicas así como de la precariedad de la profesión de científico en nuestro país (y otros), lamentándose de ella y de su naturaleza revulsiva para las nuevas vocaciones.
Como han señalado otros (aquí, aquí y aquí), es muy posible que lo que defienda Elías agrade a cierto sector académico al respaldar los prejuicios que se tienen hacia “los de letras”, olvidándose de que las más brutales críticas a los filósofos y sociólogos posmodernos no provienen de científicos sino de otros filósofos y sociólogos, que son previas a escándalos como el de Sokal. Elías quiere convencer a sus lectores de la falta de crítica, o lo baldía de la misma, en los círculos a los que acusa de promover el odio a la ciencia y de dogmáticos, poco preparados y endógamos.
En definitiva, la pataleta pueril y el gatillo fácil acaban con un libro con un planteamiento en principio interesante. Cierto capítulo (‘De lo científico en el arte’), en el que Elías analiza un cuadro de la National Gallery de Londres, no tiene perdón ninguno y es suficiente como para hacerle merecer un apaleamiento en alguna plaza al amparo de las autoridades públicas y por parte de sus compañeros químicos, para no levantar sospechas.

Extra: haikus en Twitter
En su momento hice también unos cuantos comentarios jocosos en el Twitter, que no está de más recoger aquí y no dejar caer en la efímeras y frías garras del microblogging (¡igh!).

Leído hasta el capítulo cinco de ‘La razón estrangulada’, ratifico lo dicho por Ángel en el GOLEM Blog: http://tinyurl.com/9kech8

No estoy seguro de si recomendar el libro de Elías; a mí me parece un chiste de 400 páginas, pero hay quien se lo ha tomado en serio.

‘Las revistas de impacto y la ciencia mediática’ es por ahora el capítulo más chanante del libro de Elías.

Aun cuando Worrell reconviene a Elías sobre Popper y Lakatos, éste sigue interpretándolos mal y vilipendiándolos cuando tiene oportunidad.

Tengo suficientes películas, series, porno y albóndigas en salsa verde para aguantar un invierno nuclear.

Vale, la última no tiene nada que ver con el libro. Pero me hizo gracia cuando la releí.

4 comentarios

  1. Vaya, otro resentido de letras que no soporta que le digan que no tiene cerebro para comprender la ciencia

    Hay más blogs elogiando al libro que contrarios. Pero sólo elijes los contrarios. Por cierto, todos los contrarios a Elias son blogs anónimos.

    ¿No te parece algo extraño? No, es la cobardía intelectual. Criticar desde el anonimato.

    Así funcionáis. Por eso todo el mundo va al psiquiatra que es alguien de ciencias y no al psicólogo que es una pesudociencia capaz de ser aprobada hasta por alguien de letras.

    Este blog le da la razón a Elías: los de letras sois unos resentidos que no toleráis la crítica desde las ciencias.

    como no tenéis razón optáis por “apaleamiento en plaza pública” a quien osa criticar vuestra ignoracia. Pero eso sí, desde el anonimato.

    jose nos ilustró un tal 13 de Febrero...     

  2. Gracias, Jose, por sus cariñosos ad hominen. Sepa que no es el primero pero que, aun así, le guardo un sitio especial en mi corazón.

    Psicopanadero nos ilustró un tal 14 de Febrero...     

  3. “Los de letras”… Jajajajajajaja, qué bueno, Psicopanadero…

    Al margen de que esa separación (ciencias y letras) siempre me ha parecido en parte engañosa y en parte una gilipollez, me he reído mucho al comprobar, una vez más, lo divertidos que resultan los que hablan sin saber.

    Lola Cárdenas Luque nos ilustró un tal 14 de Febrero...     

  4. [...] hilo de la crítica a La razón estrangulada que escribí el otro día, pude leer ayer un artículo en El Norte de Castilla sobre la falta de [...]


¡Deja tu rajado comentario!