Shogun’s Sadism

Un día como hoy el 16 de Enero del 2009... 
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shoguns-sadismVamos a comentar una peliculita, que hace mucho que no toco el cine por estos lares. Y qué mejor que salir de esta monotonía con una japonesada de finales de los setenta y título tan sugerente como Shogun’s Sadism.
La película se divide en dos historias completamente divergentes pero con el denominador común de la violencia y tortura más atroces.
La primera tiene lugar en el mil seiscientos y no sé cuántos y la protagonizan un samurai puteado por su jefe y una campesina que profesa la religión equivocada en el lugar y momento equivocados. El samurai, que trabaja para el gobierno japonés cazando y martirizando cristianitos de formas bastante originales y transgresoras para la época, tiene un affaire con la campesina sin saber que, ¡ay!, ésta es cristiana. Terminan pillándola adorando a la deidad equivocada, porque si no la cosa no tendría gracia, y es puesta a disposición del jefe del samurai aquél para hacer con ella lo que le plazca, que para eso el jefe. El muy hijoputa, dándose cuenta de que entre su subordinado y la campechana, digo campesina, hay rollo, dedícase a vejarla vilmente delante del samurai y en repetidas ocasiones. No voy a entrar en muchos detalles pero que sepáis que no hay final feliz para la pareja: el samurai acaba más agujereado que un colador y la muchacha logra superar con gran efectismo los límites de su propia anatomía.
La siguiente parte del filme transcurre en el mil ochocientos y pico y tiene como protagonista a un tipo al que pillaron intentando hacer un sinpa en un prostíbulo. El muy infeliz logra salvar su vida realizando labores de limpieza para el burdel, pero en el desempeño de su tarea se topa con la nada alagüeña vida del local: abortos a la vieja usanza, desmembramientos y esas cosas. Logra convencer a una prostituta de la que se ha enamorado para que se escapen del lupanar y comienzan así una vida de picaresca y engaño que acaba con ambos en el cepo a la espera de ser ejecutados. La meretriz se salva a cambio de seguir llevando una vida licenciosa en el barrio rojo pero el tipo no tiene tanta suerte.
Y fin; gore y sexo por un tubo, hijoputas depravados que nunca pasan de moda, abuso de poder, crueldad, tormentos y tribulaciones varias no sé si propias o impropias de la época pero impactantes para mentes débiles y pieles sensibles.

¡Gñeeeee!

6 comentarios

  1. hay algo enfermizo en esa afición de los japoneses por la pupita, por lo menos salen samurais…

    engelson nos ilustró un tal 16 de Enero...     

  2. Esta me la pones para el siguiente, ¿norl?…

    Vida Puta y Mendiosa! nos ilustró un tal 20 de Enero...     

  3. Sí. Y esta semana envío el paquete, si nada lo deteniede. Estoy por ver un par de películas de título sugestivo que igual caen también.

    Psicopanadero nos ilustró un tal 20 de Enero...     

  4. Estaré atento… Yo ya le tengo preparada una “güena mierda”, mendiós!

    Vida Puta y Mendiosa! nos ilustró un tal 21 de Enero...     

  5. Queremos más cine por aquí!!

    ifrit nos ilustró un tal 25 de Enero...     

  6. Haremos lo que podamos, pero ya te aviso de que toy apático.

    Psicopanadero nos ilustró un tal 26 de Enero...     

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