Sugestión
Un día como hoy el 28 de Diciembre del 2008...
Archivado en El fascio escéptico
El concepto puede ser ilustrado con un simple experimento de laboratorio que realicé recientemente acerca del poder de la mente sobre la materia. Mostré a un grupo de mis estudiantes una cinta de vídeo en la cual un mago aparentemente utilizaba el poder de su mente (en realidad una artimaña con su mano) para doblar una llave de metal. Luego puso la llave sobre una mesa, se apartó y dijo: «Miren, es sorprendente, la llave se sigue doblando». Posteriormente se interrogó a todos los estudiantes acerca de lo que habían visto. Más de la mitad estaban seguros de que habían visto que la llave continuaba doblándose mientras estaba sobre la mesa, y no tenían ni idea de cómo el mago había realizado un truco tan impresionante; una dramática ilustración de cómo un embaucador experto puede servirse de años de experiencia para pronunciar una frase con tanta convicción que la gente cree ver lo imposible suceder delante de sus ojos.[1]
Esta cita del libro Rarología de Richard Wiseman me ha recordado una discusión que hace creo ya que un par de años hubo en Magonia , la bitácora de Luis Alfonso Gámez.
Voluntarioso como siempre, en uno de los mensajes enlacé un video en el que se veía a Uri Geller utilizar un muy típico truco de ilusionista para doblar una cuchara de esas que decía plegar con sus extraordinarios poderes mentales; yo mismo lo había subido semanas antes como ilustración de una de mis entradas, dedicada a todos los cuartomilenarios y especialmente a Carmen Porter.
Aun con la abrumadora e incuestionable evidencia de dicha grabación, algunos comentaristas, aparte de citar la consabida versión gelleriana del chiste de la oveja negra escocesa, a saber, que el que utilizase para la ocasión sus poderes ordinarios no significa que carezca de los extraordinarios (ni yo tampoco, a todo esto), afirmaban ver la cuchara doblándose antes de que el providencial apéndice de Geller mancillase la delicada forma del cubierto; demostrando que la fe no sólo mueve montañas sino que también dobla cucharas.
Voluntarioso como siempre, en uno de los mensajes enlacé un video en el que se veía a Uri Geller utilizar un muy típico truco de ilusionista para doblar una cuchara de esas que decía plegar con sus extraordinarios poderes mentales; yo mismo lo había subido semanas antes como ilustración de una de mis entradas, dedicada a todos los cuartomilenarios y especialmente a Carmen Porter.
Aun con la abrumadora e incuestionable evidencia de dicha grabación, algunos comentaristas, aparte de citar la consabida versión gelleriana del chiste de la oveja negra escocesa, a saber, que el que utilizase para la ocasión sus poderes ordinarios no significa que carezca de los extraordinarios (ni yo tampoco, a todo esto), afirmaban ver la cuchara doblándose antes de que el providencial apéndice de Geller mancillase la delicada forma del cubierto; demostrando que la fe no sólo mueve montañas sino que también dobla cucharas.
[1] Wiseman, R., 2008, Rarología, Temas de hoy, Madrid, pp. 100-101.
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